Unidad de Atención Temprana

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Se entiende por Atención Temprana el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0-6 años, a la familia y al entorno, que tienen por objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos. Estas intervenciones, que deben considerar la globalidad del niño, han de ser planificadas por un equipo de profesionales de orientación interdisciplinar o transdisciplinar.

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1.1.   Desarrollo infantil

El desarrollo infantil en los primeros años se caracteriza por la progresiva adquisición de funciones tan importantes como el control postural, la autonomía de desplazamiento, la comunicación, el lenguaje verbal, y la interacción social. Esta evolución está estrechamente ligada al proceso de maduración del sistema nervioso, ya iniciado en la vida intrauterina y a la organización emocional y mental. Requiere una estructura genética adecuada y la satisfacción de los requerimientos básicos para el ser humano a nivel biológico y a nivel psicoafectivo.

El desarrollo infantil es fruto de la interacción entre factores genéticos y factores ambientales:

-          La base genética, específica de cada persona, establece unas capacidades propias de desarrollo y hasta el momento no nos es posible modificarla.

-          Los factores ambientales van a modular o incluso a determinar la posibilidad de expresión o de latencia de algunas de las características genéticas. Estos factores son de orden biológico y de orden psicológico y social.

Son factores ambientales de orden biológico el mantenimiento de la homeostasis, estado de salud, ausencia de factores de agresión al S.N...., condiciones necesarias para una adecuada maduración.

Son factores ambientales de orden psicológico y social la interacción del niño con su entorno, los vínculos afectivos que establece a partir del afecto y estabilidad en los cuidados que recibe, la percepción de cuanto le rodea (personas, imágenes, sonidos, movimiento…). Estas condiciones, que son necesidades básicas del ser humano, son determinantes en el desarrollo emocional, funciones comunicativas, conductas adaptativas y en la actitud ante el aprendizaje.

El sistema nervioso se encuentra en la primera infancia en una etapa de maduración y de importante plasticidad. La situación de maduración condiciona una mayor vulnerabilidad frente a las condiciones adversas del medio y las agresiones, por lo que cualquier causa que provoque una alteración en la normal adquisición de los hitos que son propios de los primeros estadios evolutivos puede poner en peligro el desarrollo armónico posterior, pero la plasticidad también dota al Sistema Nervioso de una mayor capacidad de recuperación y reorganización orgánica y funcional, que decrece de forma muy importante en los años posteriores.

La evolución de los niños con alteraciones en su desarrollo dependerá en gran medida de la fecha de la detección y del momento de inicio de la Atención Temprana. Cuanto menor sea el tiempo de deprivación de los estímulos mejor aprovechamiento habrá de la plasticidad cerebral y potencialmente menor será el retraso.

En este proceso resulta crucial la implicación familiar, elemento indispensable para favorecer la interacción afectiva y emocional así como para la eficacia de los tratamientos.

1.2.   Trastorno en el desarrollo

El desarrollo es el proceso dinámico de interacción entre el organismo y el medio que da como resultado la maduración orgánica y funcional del sistema nervioso, el desarrollo de funciones psíquicas y la estructuración de la personalidad.

El trastorno del desarrollo debe considerarse como la desviación significativa del “curso” del desarrollo, como consecuencia de acontecimientos de salud o de relación que comprometen la evolución biológica, psicológica y social. Algunos retrasos en el desarrollo pueden compensarse o neutralizarse de forma espontánea, siendo a menudo la intervención la que determina la transitoriedad del trastorno.

1.3.   Riesgo biológico social

Se consideran de riesgo biológico aquellos niños que durante el periodo pre, peri o posnatal, o durante el desarrollo temprano, han estado sometidos a situaciones que podrían alterar su proceso madurativo, como puede ser la prematuridad, el bajo peso o la anoxia al nacer.

Los niños de riesgo psico-social son aquellos que viven en unas condiciones sociales poco favorecedoras, como son la falta de cuidados o de interacciones adecuadas con sus padres y familia, maltrato, negligencias, abusos, que pueden alterar su proceso madurativo.

1.4.   Carácter global

En la planificación de la intervención, se debe considerar el momento evolutivo y las necesidades del niño en todos los ámbitos y no sólo el déficit o discapacidad que pueda presentar. En Atención Temprana se ha de considerar al niño en su globalidad, teniendo en cuenta los aspectos intrapersonales, biológicos, psicosociales y educativos, propios de cada individuo, y los interpersonales, relacionados con su propio entorno, familia, escuela, cultura y contexto social.

 

1.5.   Equipo interdisciplinar

El equipo transdisciplinar es aquel en el que sus componentes adquieren conocimiento de otras disciplinas relacionadas y las incorporan a su práctica. Un solo profesional del equipo asume la responsabilidad de la atención al niño y/o el contacto directo con la familia.

2.      OBJETIVOS

El principal objetivo de la Atención Temprana es que los niños que presentan trastornos en su desarrollo o tienen riesgo de padecerlos, reciban, siguiendo un modelo que considere los aspectos biopsico- sociales, todo aquello que desde la vertiente preventiva y asistencial pueda potenciar su capacidad de desarrollo y de bienestar, posibilitando de la forma más completa su integración en el medio familiar, escolar y social, así como su autonomía personal.

La Atención Temprana debe llegar a todos los niños que presentan cualquier tipo de trastorno o alteración en su desarrollo, sea éste de tipo físico, psíquico o sensorial, o se consideren en situación de riesgo biológico o social. Todas las acciones e intervenciones que se llevan a cabo en atención temprana deben considerar no sólo al niño, sino también a la familia y a su entorno.

2.1     Descripción de objetivos

Los objetivos que aportamos a continuación corresponden a las cuatro áreas más tradicionales: motora, perceptivo-cognitiva, socio-comunicativa, y hábitos de autonomía. Han sido extraídos de varias fuentes (Vidal y Díaz, 1990; Candel, 1993; Sánchez Asín, 1997), y tienen una intención meramente orientadora.

Intervención en el área motora

A continuación recogemos los principales objetivos para estimular habilidades de motricidad gruesa en niños hasta los 2 años. Las edades de referencia constituyen meros indicadores que deben tomarse en relación con el nivel de desarrollo del niño.

Intervención en el área motora

0-3 MESES

3-6 MESES

6-9 MESES

9-12 MESES

-Estimulación de reflejos

-Favorecer los movimientos del cuerpo


-Control cefálico en diferentes posiciones


-Estimulación vestibular


-Volteos

 

-Reforzamiento del control cefálico

-Control del tronco


-Apoyo en antebrazos en prono

-Iniciación a los desplazamientos en prono

-Apoyo en manos


-Volteos
-Reacciones de equilibrio -Toma de peso en pies

-Sedestación: inicio

 

-Posición de rodillas

-Control del tronco

-Sedestación con apoyo

-Toma de peso en manos

-Rastreo

-Reacciones de equilibrio

-Sedestación sin apoyos

-Equilibrio en sedestación

-Mantenimiento en cuatro apoyos

-Marcha de rodillas. Gateo

 -Cambios posturales

 -Bipedestación

-Estimulación vestibular

-Reforzar adquisiciones anteriores

-Bipedestación con apoyo

 -Equilibrio en bipedestación

-Reacciones de equilibrio: caídas

-Marcha con ayuda

 -Bipedestación sin apoyo

-Estimulación vestibular

-Marcha independiente

12-18 MESES

18-24 MESES

24-30 MESES

30-36 MESES

-Perfeccionar los cambios posturales


-Perfeccionamiento de la marcha

 -Equilibrio y coordinación general

-Subir y bajar escaleras

 -Estimulación vestibular

-Marcha rápida

 

 

 

-Reforzar y perfeccionar adquisiciones

-Control del movimiento. Saltos

-Carrera


-Patear objetos


-Coordinación dinámica general

 

-Se mantiene sobre un pie con ayuda

-Camina hacia atrás.

-Botar una pelota con ayuda.

-Dar una  voltereta hacia delante con apoyo.

-Coge una pelota con las dos manos

- Se mantiene en un pie sin ayuda.

- Sube  escaleras alternando los pies.

- Botar una pelota sin ayuda.

-Dar patada a un balón en movimiento.

- Salta desde una altura de 20 cm.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Objetivos de Intervención en el área perceptivo-cognitiva.

Pensamos que un objetivo prioritario del programa de intervención temprana es que el niño esté conectado con su entorno, mostrando una buena capacidad de respuesta, y pueda influir adecuadamente sobre él. No obstante, una intervención en este área nunca será algo aislado; esta relación del niño con su medio físico pasa por una interacción con su entorno social, ya que existe una interdependencia entre las distintas parcelas del desarrollo y el niño es un todo global que recibe estímulos de cualquier tipo, y reacciona ante ellos.

Los niños con discapacidad manifiestan dificultades específicas en su relación con el medio físico, por lo que su conocimiento nos va a resultar muy útil a la hora de elaborar el programa de AT. Este área se revela como muy importante, toda vez que el aprendizaje en los primeros años es, eminentemente, sensoriomotor, y, por ello, es fundamental procurar que el niño, ante todo, manifieste interés por el medio que le rodea y que interactúe adecuadamente con él.

Intervención en el área perceptivo-cognitiva.

 

0-3 MESES

3-6 MESES

6-9 MESES

9-12 MESES

-Favorecer la exploración visual

Fijación de la mirada y contacto ocular


-Orientación a estímulos visuales -Seguimiento visual

 -Estimulación auditiva

-Respuestas de orientación a sonidos

-Estimular respuestas de habituación


-Reacción a estímulos aversivos

 -Estimulación táctil

-Estimulación del olfato

-Desarrollo de esquemas

-Alternar la mirada

-Experimentación de las consecuencias de sus propias acciones

-Estimulación vestibular


-Advertir la desaparición de personas u objetos de su campo visual


-Estimulación del reflejo de prensión


-Conciencia de su propio cuerpo: manos


-Estimular la apertura de las manos

-Estimular la discriminación de diferen- cias.


-Mirar activamente alrededor.


-Alternar la mirada ante varios objetivos

-Seguimiento de objetos que se desplazan rápidamente

-Localización de sonidos


-Prensión voluntaria


-Desarrollo de esquemas


-Permanencia del objeto

-Reconocimiento y exploración de su cuerpo y de su propia imagen

-Comprensión de la relación de sus propias conductas sobre los objetos

-Repetición de acciones lúdicas interesantes para el niño

-Imitación de gestos y acciones sencillas

 

-Seguimiento y búsqueda de objetos que se desplazan rápidamente

 -Manipulación y exploración de los objetos

-Estimulación del uso de medios para alcanzar un objetivo

-Permanencia del objeto -Discriminación visual y auditiva

-Relaciones espaciales

-Anticipación de conductas en el juego

-Perfeccionamiento de la prensión

-Desarrollo de esquemas


-Conciencia del propio cuerpo

-Imitación

 

-Relaciones causa-efecto

-Desarrollo de esquemas

-Relaciones espaciales del objeto

-Uso de medios para alcanzar un objetivo

-Reconocimiento de objetos y personas (familia)

-Imitación


-Discriminación de objetos familiares

-Reconocimiento de sí mismo

-Perfeccionamiento de la prensión: pinza


 

 

12-18 MESES

18-24 MESES

24-30 MESES

30-36 MESES

-Mejorar la atención y la exploración

-Permanencia del objeto

-Estimular el control ambiental

-Estimular conceptos de tiempo

-Exploración del ambiente externo

-Relación causa-efecto

-Relación tamaño y espacio

-Uso de medios

Discriminación auditiva Coordinación óculo-manual

–Relaciones espaciales

-Reforzar la combinación de objetos

-Garabateo

-Concepto de sí mismo -Perfeccionamiento de la prensión

-Esquemas de acción: juego simbólico

-Imitación

-Uso de medios

-Causalidad operacional

-Garabateo: imitación de trazos

-Coordinación óculo-manual

-Estimular la habilidad de solución de problemas

-Permanencia del objeto

-Agrupar objetos

-Iniciación a algunos conceptos

-Estimulación táctil

-Discriminación de sonidos

-Estimulación olfativa y gustativa

-Imitación

-Relaciones espaciales

-Esquemas de acción

-Imita una raya sin observar la dirección.

-Coloca 5 encajes en un tablero.

-Hace pares con las ilustraciones de los mismos objetos.

-Voltea dos o tres páginas de un libro a la vez para encontrar la figura deseada.

-Saca 6 objetos de un recipiente uno por uno

-Completa un tablero  de formas geométricas de tres piezas.

-Hace un muro con cuatro cubos.

-Hace una torre de ocho cubos.

-Imita un trazo horizontal y uno vertical.

-Copia un círculo.

-Coloca objetos dentro, encima y debajo como se le pide.

-Arma un juguete de cuatro piezas que encajan una dentro de otra.

 

Objetivos de Intervención en el área socio-comunicativa

En un programa de AT tiene una importancia decisiva la estimulación de las habilidades de comunicación del niño, y, por tanto, la implantación de una buena relación socio-afectiva entre los padres y su hijo, tema que abordaremos más adelante. La intervención en el área socio-comunicativa también contempla el lenguaje expresivo y comprensivo. Como acertadamente señala Gràcia (2003), los niños aprenden a hablar durante todas las horas del día en las que se llevan a cabo diversas actividades en lugares diferentes, con varias personas y con objetivos particulares. Una de estas actividades es el juego: los niños pasan muchas horas del día jugando, y no únicamente en solitario, sino con los padres, hermanos, abuelos, parientes, vecinos, iguales...; determinados tipos de juegos favorecen especialmente el desarrollo de la comunicación y el lenguaje.

El consejo de “hablar más a su hijo” debe entenderse como hable más al tiempo que ajusta el lenguaje para satisfacer el nivel de comprensión del lenguaje del niño, con el fin de facilitar el procesamiento del mensaje (Millar, Leddy y Leavitt, 2000).

En la tabla siguiente recogemos algunos objetivos de intervención en el área socio- comunicativa durante los tres primeros años de vida:

Área socio-comunicativa (Lenguaje)

0-3 MESES

3-6 MESES

6-9 MESES

9-12 MESES

-Estimulación verbal y táctil

-Contacto ocular y fijación visual

-Orientación a estímulos visuales y auditivos.

-Respuesta a estímulos aversivos

-Estimular la sonrisa social.

 -Establecimiento de pautas de interacción padres-hijo

-Socio-comunicación

-Vocaliza dos sonidos diferentes o hace vocalizaciones prolongadas(balbuceo).

 

-Reforzar el contacto ocular y la fijación de la mirada

-Discriminaciones visuales de referencia

-Reacciones ante el espejo

-Imitación

-Juegos y estímulos socio-emocionales

-Juegos de interacción

 -Discriminación ambiental

-Intercambios comunicativos

-Adaptación social al medio

-Reír a carcajada.

- Muestra sorpresa ante voces de personas desconocidas.

- Se asusta ante sonidos o golpes fuertes

-Comprensión

 social del medio

-Conductas de juego

-Expresiones emocionales -Intercambios comunicativos

-Imitación

-Juegos de interacción

- Coge objetos y los lanzan al suelo con el fin de explorar sonidos.

- Dirige la mirada cuando se le llama por su nombre.

- Juega al ‘cucu- cucu –tras’.

-Actitud activa ante juego de escondites.

-Miradas de referencia

-Comprensión de situaciones familiares

-Adaptación social y afectiva

-Imitación

-Juegos comunicativos y de interacción

-Comprensión de la prohibición

-Expresiones emocionales -Comprensión verbal

-Expresión verbal: iniciación

- Emite sonidos similares a ‘–ma-ma-pa-pa’.

-Responde al gesto de ‘toma-dame’.

-Comprende el significado del ‘NO’.

12-18 MESES

18-24 MESES

24-30 MESES

30-36 MESES

-Socialización

-Imitación gestual

-Comunicación

-Imitación vocal

-Comprensión verbal

-Expresión verbal

-Responde a la petición verbal de Dame.

- Responde señalando a: ¿dónde está mamá?....

-Identifica objetos de su entorno.

- Responde a la petición de ‘ven y toma’.

-Socio-comunicación

-Imitación

-Comprensión

 -Expresión verbal

- Menciona y señala las partes del cuerpo

- Responde a las peticiones de: guarda, abre, saca.

- Produce la señal verbal de silencio ‘’SSSHHH’’.

- Vocabulario se sitúa entre 50 y 100 palabras.

- Conoce las frases de cortesía y las expresa.

-Comprende los sentimientos expresados.

- Entiende y ejecuta acciones: arriba- abajo, dentro-fuera.

- Hace frases de 3 palabras

- Nombra imágenes

-Comprende dos preposiciones: “en”, “sobre”, “detrás”, “delante”, “debajo”.

-Se intenta vestir solo.

- Utiliza los pronombres :yo, tu , el ella

- Introduce en su discurso los términos: ‘porfavor y gracias’.

Intervención para la adquisición de hábitos de autonomía personal

El principal objetivo a largo plazo de un programa de AT es desarrollar la capacidad de autonomía e independencia personal del niño con problemas de desarrollo, lo que le va a permitir afrontar por sí mismo las diversas situaciones que se le vayan presentando a lo largo de su vida. La estimulación de las habilidades de autonomía personal debe abordarse desde los primeros meses o años de vida, y constituye uno de los aspectos más espinosos, debido, por una parte, a la actitud superprotectora que suelen manifestar los padres y familiares del niño con dificultades en su desarrollo, y, por otra, a la tendencia a infravalorar las capacidades reales de estos niños.

La última revisión de la Asociación Americana para el estudio del retraso mental (AAVV, 2002a) ha vuelto a insistir en la importancia de la conducta adaptativa, que es el conjunto de habilidades conceptuales, sociales y prácticas que han sido aprendidas por las personas para funcionar en sus vidas corrientes. Existe en la actualidad un acuerdo importante en cuanto a que la estructura de la conducta adaptativa consiste en los siguientes tres grupos de factores: a) Cognitiva, Comunicación y Habilidades académicas (Habilidades conceptuales); b) Habilidades de competencia social (Habilidades sociales); y, c) Habilidades de vida independiente (Habilidades prácticas).

En la actualidad, está suficientemente demostrado que incluso los niños deficientes más afectados pueden aprender habilidades adaptativas básicas, ya que no existe una estrecha relación entre el desarrollo cognitivo y la autonomía personal. El aprendizaje por imitación y repetición, aunque no haya una interiorización de los contenidos, tiene una importancia decisiva en este asunto. La escuela infantil va a jugar en esta parcela una importancia decisiva.

A modo de orientación, ofrecemos en el siguiente cuadro algunas conductas-objetivo en las áreas de comida, control de esfínteres y vestido, en los primeros años:

Conductas-objetivo en las áreas de comida, control de esfínteres y vestido

COMIDA

-Mueve las mandíbulas y/o la lengua al tocarle los labios o la lengua.


-Al ver el alimento, hay una conducta de anticipación, con un aumento o disminución de la actividad: abre la boca, se inclina hacia la cuchara...


-Toma alimentos semisólidos.


-Con el labio superior puede quitar comida de la cuchara.


-Mastica cuando tiene alimento entre los dientes o encías, moviendo la lengua hasta donde está colocado el alimento.


-Toma líquidos de un vaso usando el labio superior como ayuda para hacerlo.


-Se lleva a la boca galletas, rosquillas, pan y otros sólidos similares.
-Mordisquea sólidos blandos.


-Quita el alimento de la cuchara con un cierre completo de labios.


-Lleva el vaso a la boca (puede usar algún recurso adaptativo).


-Cuando sujeta el vaso bebe sin derramar líquido de la boca.


-Come con cuchara, aunque puede tener dificultad en mantener sobre ella el alimento.


-Pincha con un tenedor u otro objeto punzante.


-Mordisquea sólidos duros.


-Mastica, moviendo la lengua de lado a lado de la boca.


-Utiliza el cuchillo para extender o untar el pan.


-Come solo con cuchara derramando poco.


-Come con cuchara y tenedor, sin tirar apenas comida.


-Usa el cuchillo para presionar alimentos blandos.

CONTROL DE ESFÍNTERES

-Permanece seco durante dos horas.


-Tiene movimientos intestinales espontáneamente, a intervalos predecibles. -Espontáneamente tiene un patrón de evacuación a intervalos predecibles.

-Indica mediante gestos, acciones o vocalizaciones que se ha hecho encima.

-Hace en el retrete o jarrito si se le mantiene durante unos minutos.

-Permanece seco si se le recuerda.
-Indica necesidad de ir al aseo mediante gestos, acciones o vocalizaciones.

-Permanece seco durante el día.


-Va al baño sin que se le indique.


-Se limpia con papel.


-Permanece seco durante la noche.

VESTIDO

-Muestra conciencia de que se le está vistiendo: aumenta o disminuye el nivel de actividad.

-Ayuda en el vestido: estira o encoge brazos o piernas, levanta la cabeza...


-Tira de las prendas para quitárselas: calcetines, zapatos, ropa interior.


-Se quita algunas prendas: calcetines, pantalones...

-Se quita la camiseta, el jersey, la camisa desabotonada.

-Desabotona.


-Sube o baja una cremallera grande.
-Abotona.

 

3.      DESTINATARIOS

La Atención Temprana está dirigida a:

1.      Recién nacido de riesgo neurológico

2.      Recién nacido de riesgo sensorial – visual

3.      Recién nacido de riesgo sensorial – auditivo

4.      Riesgo socio – familiar

5.      Trastorno en el desarrollo motriz. Se aplica este diagnóstico cuando consideramos se presenta una patología a nivel de vías, centros o circuitos nerviosos implicados en la motricidad. Se incluyen las diferentes formas y grados de parálisis cerebral, espina bífida, miopatías, etc. y también diferentes disfunciones motrices menores (retardo motriz, hipotonía, dificultades en la motricidad gruesa o fina...).

6.      Trastorno en el desarrollo cognitivo. Se incluye en este grupo a los trastornos referidos a diferentes grados de discapacidad mental, funcionamiento intelectual límite y disfunciones específicas en el procesamiento cognitivo.

7.      Trastorno en el desarrollo sensorial. Se incluyen en este grupo los déficits visuales o auditivos de diferente grado.

8.      Trastorno en el desarrollo del lenguaje. Se incluyen en este grupo las dificultades en el desarrollo de las capacidades comunicativas y verbales tanto a nivel de comprensión del lenguaje como de sus capacidades expresivas o de articulación.

9.      Trastorno del Espectro del Autismo. Este grupo comprende los niños que presentan alteraciones simultáneas y graves de las diferentes áreas del desarrollo psicológico (autismo y formas menores relacionadas con el autismo y la psicosis).

10.  Trastorno de la conducta. Se incluye en este grupo a aquellos niños que presentan formas de conductas inapropiadas y a veces perturbadoras.

11.  Trastornos emocionales. Se incluyen aquí a los niños que presentan manifestaciones de angustia de inhibición, síntomas y trastornos del humor, etc...

12.  Trastorno en el desarrollo de la expresión somática. En este grupo se incluyen los niños que presentan patologías funcionales en la esfera oral alimentaria, respiratoria, del ciclo sueño-vigilia, en el control de esfínteres, etc.

13.  Retraso evolutivo. En este grupo consideramos aquellos niños que presentan un retardo evolutivo y no se sitúan en ninguno de los apartados anteriores. Constituye a menudo un diagnóstico provisional, que evoluciona posteriormente hacia la normalidad (evolución frecuente en el caso de niños que han padecido o padecen enfermedades crónicas, hospitalizaciones, atención inadecuada), y en otros casos a diferentes disfunciones, siendo la más frecuente el trastorno en el ámbito cognitivo.

 

4.      EVALUACIÓN Y SEGUIMIENTO

La evaluación en la primera infancia es una especialidad que actualmente está en transformación. Dominada desde sus comienzos por los modelos psicométricos y por estrategias de medida utilizadas con niños mayores y con adultos, empieza a fraguarse ahora una metodología que es exclusiva para los niños muy pequeños (Meisels y Atkins-Burnett, 2000). Conviene, por tanto, analizar algunos aspectos de interés, con el fin de actualizar procedimientos y cambiar actitudes para hacer esta tarea más eficaz.

 

Para comprender mejor la competencia del niño y su relación con su entorno socio-familiar, hay que ampliar el abanico de la exploración, buscando información en estas tres dimensiones:

1.      La organización evolutiva del niño: habilidades comunicativas, desarrollo socio- emocional, procesos cognitivos, estilo de aprendizaje, capacidad de respuesta al medio, habilidades de juego.

2.      Las características de su entorno familiar y social.

3.      La relación entre el niño y su entorno: interacción padres-niño.

En lugar de centrarnos tanto en los cocientes de desarrollo y en los datos de los test o de los inventarios del desarrollo, hemos de prestar mayor atención a los aspectos de interacción entre el niño y su medio ambiente, y examinar las conductas funcionales y las habilidades de solución de problemas que sirvan al niño para su adaptación a las situaciones reales de cada día. Se trata, en consecuencia, de prestar más importancia a los aspectos cualitativos de la evaluación, no poniendo tanto énfasis en lo que el niño hace (resultado), sino más bien en cómo lo hace (proceso)

La evaluación debe incidir sobre todos los aspectos de la intervención y en ella pueden considerarse dos tiempos:

1.      Evaluación continuada que permitirá ir ajustando el programa a las necesidades e introducir las modificaciones pertinentes.

2.      Evaluación final que determina si se han cumplido los objetivos marcados en el inicio de la intervención y que servirá también para concretar si ésta se considera finalizada o si se tiene que realizar una derivación.

El equipo deberá determinar los procedimientos objetivos y contrastables de evaluación y seguimiento.

Las pruebas más utilizadas en la actualidad con niños entre 0 y 6 años son:

1.      Escala para la Evaluación de la Conducta del Recién Nacido de Brazelton. No es una evaluación neurológica propiamente dicha, aunque las implicaciones neurológicas de una escala de este tipo hacen necesaria la inclusión de unos temas neurológicos básicos. El principal contenido de la evaluación es conductual: se trata de un intento de puntuar las respuestas válidas del niño a su medio y, de manera indirecta, su efecto sobre el medio. La nueva versión de la Escala consta de 18 ítems neurológicos y 37 conductuales. 

2.      Escalas Bayley de Desarrollo Infantil (BSID). Consta de dos escalas, la Mental y la de Psicomotricidad, aplicables de 1 a 30 meses. La Escala Mental evalúa la agudeza sensoperceptiva, la discriminación y la capacidad de respuesta a estímulos, la adquisición temprana de permanencia del objeto y de la memoria, el aprendizaje y la capacidad de resolución de problemas, las vocalizaciones al comienzo de la comunicación verbal, y la capacidad temprana para generalizar y clasificar. Los resultados se expresan en puntuaciones típicas o Índices de Desarrollo Mental (IDM). La Escala de Psicomotricidad proporciona una medida del grado de control del cuerpo, la coordinación de los músculos grandes y las habilidades manipulativas de manos y dedos. Sus resultados se expresan en Índices de Desarrollo Psicomotriz (IDP). Hay una edición más actualizada de estas Escalas, con algunas mejoras, que todavía no está comercializada en España. 

3.      Escala para medir el desarrollo psicomotor de la primera infancia Brunet-Lèzine. Aplicable de 0 a 6 años, esta Escala evalúa cuatro áreas: Control postural y motricidad; Coordinación óculo-motriz y adaptación a objetos; Lenguaje; Sociabilidad o relaciones sociales y personales. Los resultados se expresan en Edad de Desarrollo Global y Cociente de Desarrollo Global; además se obtienen Edades de Desarrollo y Cocientes de Desarrollo por las distintas áreas.

4.        Inventario de Desarrollo Battelle. Aplicable de 0 a 8 años. Evalúa las habilidades fundamentales del desarrollo del niño en las áreas tradicionales, ofreciendo el nivel de desarrollo.

5.        Escalas McCarthy de Aptitudes y Psicomotricidad para niños. Su edad de aplicación va desde los 2;6 años hasta los 8;6 años. Evalúa el nivel intelectual general y sus puntos fuertes y débiles en las variables aptitudinales más importantes: verbal, perceptivo-manipulativa, numérica, memoria y psicomotricidad. Se obtienen puntuaciones que se transforman en un Índice General Cognitivo, que se puede convertir en edad equivalente.

6.      Currículo Carolina: Recoge los principios básicos del desarrollo infantil junto con las estrategias adecuadas para estimular los comportamientos que lo favorecen. Dirigido principalmente a niños de 0 a 2 años que puedan presentar algún tipo de limitaciones, pero también puede resultar útil para la evaluación y tratamiento de niños sin ninguna anomalía. Se ofrecen 26 secuencias de desarrollo dentro de las 5 áreas siguientes : cognición, comunicación, adaptación social, motricidad fina y gruesa. Las secuencias están configuradas por items de actividad organizados según una secuencia pedagógica lógica, no por la edad media de adquisición.

7.      Escala IDEA y M-CHAT: El   inventario   I.D.E.A.   tiene   el   objetivo   de   evaluar   doce   dimensiones características   de   personas   con   espectro   autista   y/o   con   trastornos   profundos   del desarrollo. Presenta cuatro niveles característicos de estas personas en cada una de esas dimensiones. Cada uno de esos niveles tiene asignada una  puntuación par  (8, 6, 4 ó 2 puntos), reservándose las puntuaciones impares,  para aquellos casos que se sitúan entre dos de las puntuaciones pares.

M-CHAT es una prueba de referencia para la detección de Autismo entre los 18 y 24 meses de edad, que consiste en un cuestionario de preguntas a los padres. Cuestionario y corrección

 

5.      INTERVENCIÓN

La intervención se planificará y programará de forma individual, considerando las necesidades y posibilidades de cada niño en cada área del desarrollo, la situación y las posibilidades de su familia y las del medio escolar. El programa deberá incluir la temporalización de los objetivos, la modalidad metodológica y la evaluación de los objetivos propuestos o del resultado de la aplicación del programa.

La intervención en el centro de Atención Temprana se inicia cuando se recibe la solicitud por parte de la familia o por parte de cualquier otro profesional o institución. Esta intervención consta de diferentes momentos: valoración inicial, intervención terapéutica, seguimiento y control, y derivación.

5.1.   Proceso de valoración inicial

El proceso de valoración inicial supone un estudio global y en profundidad del desarrollo del niño, de su historia individual y familiar y de su entorno.

Para realizar de una forma adecuada y completa la valoración se necesitará la colaboración de los profesionales de las diferentes disciplinas que componen el equipo, así como la colaboración y coordinación de las instituciones que hayan derivado el caso, o bien de aquellas que participen en exploraciones o exámenes complementarios.

En la valoración inicial podemos distinguir estos cuatro momentos: la recogida de información, la evaluación del niño y su entorno, la elaboración de hipótesis diagnósticas y elaboración de un plan de intervención y la entrevista de devolución a la familia.

5.1.1.     Recogida de información

La adecuada recogida de información constituye, sin duda, el elemento más importante del proceso diagnóstico, el instrumento que va a guiar los pasos posteriores del proceso de evaluación. Obtenemos la información a través de la acogida, de la recogida sistemática de información y de las aportaciones de otros profesionales.

5.1.1.1.           Acogida

El primer contacto con la familia, constituye el momento de acogida, en el que el profesional, a través de una actitud de escucha, va a ir recogiendo las preocupaciones, los recuerdos, los proyectos, las expectativas, las dificultades, que los padres van a ir exponiendo con respecto a su hijo y a sí mismos, así como los antecedentes familiares y personales del niño.

La entrevista de acogida, además de ser una herramienta de trabajo muy importante para llevar a cabo la valoración inicial, establece las primeras directrices del diseño de la intervención.

5.1.1.2.           Recogida sistemática de información

Basándonos en la información de la entrevista de acogida, se recogen de forma sistemática aquellos datos que la familia no ha aportado espontáneamente, pero que son necesarios para una adecuada comprensión del desarrollo del niño y de su momento evolutivo, así como de las posibles causas de alteración en el proceso.

5.1.1.3.            Información de otros profesionales

A través de informes escritos o entrevistas se obtendrá información de otros profesionales que conocen al niño y a su familia, como el pediatra, psicólogo escolar, educador, trabajadores sociales, etc.

Los datos se organizarán en una historia común, de forma que cuando un profesional deba tomar contacto con la familia conozca los datos aportados previamente y evite solicitar de forma innecesaria la información que ya ha sido facilitada.

Evaluación del niño y su entorno

Para realizar la evaluación disponemos de distintos instrumentos, que utilizaremos de forma discriminada en cada niño, a partir de las primeras hipótesis establecidas en base a la historia:

1.      Observación de la conducta espontánea y reactiva ante determinadas situaciones y estímulos presentados.

2.      Relación con los propios padres y con el profesional que realiza la evaluación.

3.      Relación con los otros niños y con el educador cuando el niño esté escolarizado.

4.      Examen físico y valoración neurológica y funcional del niño.

5.      Pruebas estandarizadas.

6.      Observación en el domicilio.

7.      Exámenes complementarios, consultas especializadas.

La aplicación de estas técnicas nos aportará la información correspondiente al funcionamiento general y específico del niño, tanto a nivel físico, como mental o emocional. Esta información reflejará no sólo las posibles limitaciones y déficits presentados por el niño, sino también el conjunto de sus capacidades y posibilidades.

5.1.2.     Elaboración de hipótesis diagnósticas y de un plan de intervención

Concluida la etapa de recogida de la información, cada profesional aportará en una reunión de equipo los datos y conclusiones de su evaluación, con el fin de establecer de forma conjunta y teniendo en cuenta todos los factores bio-psico-sociales, los diagnósticos o hipótesis diagnósticas, en los 3 niveles, funcional, sindrómico y etiológico.

Se establecerán las necesidades del niño, de la familia y los recursos existentes en la comunidad. Es importante establecer prioridades de actuación, posibles pronósticos a corto, medio y largo plazo. Se concretarán, jerarquizarán y temporalizarán los objetivos de la intervención terapéutica, determinándose el profesional o profesionales que se responsabilizarán de llevarlo a cabo. Este primer plan terapéutico estará supeditado a la opinión y posibles elementos nuevos que la familia pueda aportar en la entrevista de devolución.

5.1.3.     Entrevista de Evolución

El objetivo principal de la entrevista será ofrecer a los padres, utilizando un lenguaje adecuado y comprensible para ellos, toda la información que les sirva para comprender la situación presente de su hijo, las posibles perspectivas de futuro y los medios terapéuticos que podemos proporcionarles desde el centro tanto a ellos como a su hijo, brindándoles nuestro apoyo y acompañamiento. Se propondrá y establecerá de forma conjunta el plan de actuación y se determinará la función o funciones que los padres pueden asumir en el mismo. Se considerará el pronóstico probable y la posibilidad de recurrencia del trastorno.

5.2.   Intervención terapéutica

La intervención agrupa todas las actividades dirigidas hacia el niño y su entorno con el objetivo de mejorar las condiciones de su desarrollo. Los ámbitos de actuación y la modalidad de intervención se establecerán en función de la edad, características y necesidades del niño, del tipo y grado de trastorno, de la familia, del propio equipo y de la posible colaboración con otros recursos de la comunidad.

La intervención se planificará y programará de forma global e individual, planteando pautas específicas adaptadas a las necesidades de cada niño y cada familia en cada una de las áreas del desarrollo.

El programa deberá incluir la temporalización de los objetivos así como la evaluación y los modos de consecución de los mismos. La intervención terapéutica en atención temprana va dirigida al niño, a la familia, a la escuela infantil  y al entorno social e institucional en general.

5.3.   Atención al niño

Cada niño, una vez finalizada la valoración, tendrá un programa de atención global e individualizado, que recogerá las aportaciones de los diversos profesionales del Servicio.

Este programa se realizará siempre que sea posible, con la participación de los padres o tutores, lo cual permitirá a éstos descubrir sus propios recursos y a la vez reforzar la relación con su hijo, aspecto muy importante para su evolución madurativa y afectiva.

En función de las necesidades del niño y también de las de la familia, la intervención se realizará en el centro educativo.

El número de sesiones y el tiempo de duración de cada una de ellas dependerá de las necesidades del niño. En algunos casos, en función de su edad y características el tratamiento se podrá realizar en grupos reducidos, tres o cuatro niños como máximo.

5.4.   Atención a la familia

La intervención con las familias debe tener como finalidad ayudar a los padres en la reflexión y en la adaptación a la nueva situación, ofreciéndoles la posibilidad de comprender mejor la situación global, evitando que se contemple el problema centrado exclusivamente en el trastorno que padece el niño. Todo ello favoreciendo las actitudes positivas de ayuda al niño, interpretando las conductas de éste en función de sus dificultades e intentando restablecer el feed-back en la relación padres-niño.

Se ha de facilitar que cada familia pueda adecuar sus expectativas a las posibilidades reales de la intervención y situar correctamente desde el inicio el papel que corresponde al profesional y el protagonismo que ellos también deben tomar.

La atención a la familia se podrá realizar de forma individual o en grupo, en función de la realidad y necesidades del momento.

La atención individualizada tendrá como objeto prioritario el poder abrir un espacio en el que tanto los profesionales como los mismos padres pueden dialogar e intercambiar información referente al tratamiento del niño, la dinámica en el hogar, aspectos familiares generales o escolares. Esta atención puede ser el medio propicio, para la familia, de transmisión de sentimientos, dificultades respecto al trastorno del hijo, o esperanzas e ilusiones en relación a los avances alcanzados.

Es importante que los profesionales puedan atender no sólo los aspectos referentes al niño, sino también aquellas otras demandas familiares, no siempre fáciles de manifestar, relacionadas con sus relaciones de pareja, con los vínculos establecidos con los otros hijos y con la familia extensa. La finalidad de todo ello es la de ayudarles a entender sus sentimientos y reconocer sus competencias en cuanto a la educación de sus hijos.

Se deberá informar a los padres debidamente de cualquier cambio que esté relacionado en la intervención, así como por ejemplo, lo concerniente a objetivos, metodología o los diferentes contactos establecidos con otros profesionales de la sanidad o la educación.

Del mismo modo, se deberá facilitar información de todos los recursos administrativos, tanto a nivel asistencial, ayudas económicas y legales con las que los padres pueden contar. Se les ofrecerá la posibilidad de ponerse en contacto con las diferentes asociaciones de padres de niños con dificultades que existan en la comunidad, así como contactos con otros profesionales o dispositivos asistenciales.

Para todo ello, se debe utilizar un lenguaje comprensivo, ajustándose al marco social y cultural de cada familia y respetando sus diferencias.

El trabajo en grupo puede organizarse como un espacio abierto en el que se favorece y posibilita el encuentro entre varios padres, dándoles la oportunidad de poder expresar y, a su vez, escuchar las vivencias, sentimientos y dificultades que conlleva esta situación.

5.5.   Atención a la escuela

Los profesionales deben informar a la escuela sobre la situación del niño y de la familia en el momento de integrarse en ella. Posteriormente y en colaboración con el equipo escolar y los educadores se podrán fijar espacios en los que se revisen o se discutan los objetivos pedagógicos, las estrategias de aprendizaje, y la utilización de suficientes recursos materiales o personales para poder cumplir los objetivos prefijados.

También convendrá participar en el proceso de toma de decisiones sobre la modalidad de escolarización.

5.6.   Intervención en el entorno

La intervención, teniendo como objetivo la superación de barreras físicas y sociales, se debe realizar teniendo en cuenta el entorno natural de cada niño y familia, para obtener así su integración en el medio social donde se desenvuelve.

Esta actuación sobre el entorno tiene por objetivo superar las diferencias, cambiar las actitudes y eliminar barreras físicas y socio-culturales, de forma que sea posible la participación activa en la sociedad de todos sus miembros.

5.7.   Derivación

 La familia tiene derecho a recibir información oral y un informe escrito que sintetice la evolución del niño y la situación actual así como las necesidades que se consideren precisas.

Cuando deba continuarse la atención en otro equipo o dispositivo asistencial, es fundamental la coordinación entre ambos y, siempre con el conocimiento de la familia, se debe proceder a un adecuado traspaso de información. Deberá valorarse y planificarse de forma cuidadosa el momento y modo de la derivación, teniendo en cuenta la vinculación de la familia y el niño con el servicio anterior.

El cambio de equipo de profesionales no debe en ningún caso comportar una discontinuidad en la atención al niño y a la familia, debiéndose garantizar la coherencia y la continuidad de la misma a partir de la necesaria coordinación entre profesionales y una adecuada flexibilidad administrativa.

 

6.      SERVICIO ATENCIÓN TEMPRANA

1.1.   Oferta

La oferta que se plantea en la atención temprana es:

-          Área motora

-          Área perceptivo-cognitiva

-          Área de lenguaje

-          Área social.

-          Tratamiento individualizado, sesiones de 60 minutos dos o tres veces a la semana según patología y horario.

-          Logopedia.

-          Atención a padres (sesiones cada 15 días).

-          Promoción del servicio en los distintos ámbitos (sanitario, educativo, familiar,…)

-          Seguimiento del niño, ponernos en contacto con los distintos profesionales que están en contacto con el niño para poder llevar un plan de trabajo común.

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